Ecos del concierto: Las Estaciones de Piazzolla

Después de la gran intensidad emocional de la Novena de Mahler, ayer volvíamos al Auditorio Nacional para disfrutar de un programa muy contrastado.

La Orquesta de Cámara de Munich se presentó ayer sin director y nos mostró, con el sobrecogedor Adagio de Barber y la deliciosa Serenata de Chaikovsky, la exquisita musicalidad y belleza de sonido de su cuerda. Al terminar, el concertino Daniel Gilberger nos comentaba: "Actuar sin director supone un gran reto: conseguir que la suma de nuestras individualidades sea capaz de devenir una única voz". Respecto a la obra de Piazzolla añadió: "para nosotros es natural tocar música contemporánea, en nuestra temporada de Múnich lo hacemos habitualmente". 

Las Cuatro Estaciones, lideradas por Eric Silberger y que eran estreno en La Filarmónica, nos trasladaron al universo personal de Astor Piazzolla, a medio camino entre las sonoridades del tango de Buenos Aires y la música del siglo XX.

Bises:

• Eric SilbergerCapricho para violín, núm. 1, op. 1 de Paganini

• Orquesta de Munic: Primer movimiento de la Suite Holberg, op. 40 de Grieg